Pero qué película más entretenida, justo para ver un fin de semana en familia, con mis hijos y sus amigos de la escuela. Pero prepárate a ver una película con grandes dosis de:
- Pactos demoníacos
- Sacrificios
- Rapto de menores
- Esclavitud infantil
- Torturas
- Brujería
- Magia voodoo
- Posesiones demoniacas
- Canibalismo
- Asesinatos con finales crueles y maniacos.
Entre otras actividades que ni en las películas de terror son tan vívidas y con ningún tipo de filtro o intención de disimular en las escenas, y a pesar de ser clasificada PG-13 (mayores de 13 años), trae muchas más elementos de violencia explícita, que películas para mayores de edad.

Y no, no es que yo esté viendo siempre estos temas como parte de mi fantasía o un fetiche personal. Son escenas absolutamente elocuentes, claras y sin ningún tipo de adornos.
Además se puede percibir, gracias a la música que lo acompaña, un evidente intención de tortura emocional hacia el o los espectadores. No quiero pensar como un niño puede digerir tanta miseria humana en una película que se vende como aventuras.

Es acá donde la frase o concepto «primado positivo» adquiere toda lógica, ya que no es más que mensajes a las nuevas generaciones, – ya adultos – las cuales abren y semientan la maldad sin limites hacia mentes que no saben más que alegría, familia y buenos sentimientos. Ese mensaje queda como parte de algo posible. Una nueva realidad a lo no humano, a lo demoniaco.
La recomiendo para que la analicen, la observen y me puedan decir que otra atrocidad se puede ver en esta, extraña, cuestionable y oscura película de aventuras sinigual.
Le doy: 🐥🐥🐥🐥🐥 (por el análisis)
Increíble pero verdad